Descubre que le pasa a tu cuerpo cuando dejas de fumar

Sí, se notan desde el día uno y sí, tu cuerpo recupera salud.

  1. Si no fumas baja el riesgo cardiovascular

Hay dos cosas que funcionan de una forma similar en el sistema circulatorio y en el respiratorio, el endotelio y el epitelio.
El primero es la última capa de la parte interna de los vasos sanguíneos y el segundo recubre la superficie externa del cuerpo y de ciertos órganos internos. Ambas estructuras celulares se lesionan por la acción de la nicotina y de los tóxicos que se inhalan con el tabaco.
¿Qué ocurre cuando dejamos de suministrarle nicotina al organismo? Si comenzaste en la adolescencia y no lo has dejado hasta los cuarenta, hay daños en tu cuerpo que podrían ser irreparables.

Esto ocurre tanto en personas que han fumado durante mucho tiempo, como en aquellas que son especialmente sensibles a la nicotina, aunque damos mucha importancia al número de cigarrillos que fumamos, lo cierto es que no es lo más relevante, ya que uno solo al día ya es lesivo.
El hecho de dejar de fumar no va a hacer que desaparezca una enfermedad, como por ejemplo, una bronquitis crónica, lo que sí va a hacer es que se detenga su progresión.
La satisfacción de dejar de fumar ayuda a evitar las recaídas
Notarás estos beneficios a medida que transcurran las semanas, cuanto más tiempo se pasa sin fumar, más se va reduciendo el riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer de pulmón. El riesgo de desarrollar un cáncer nunca va a ser el mismo en un ex fumador que en alguien que nunca ha fumado.

  1. Suben las defensas

Muchas personas se sienten decepcionadas cuando dejan de fumar, ya que tienen la sensación de que su salud en lugar de fortalecerse parece venirse abajo.
Mientras somos fumadores los riesgos de infecciones son mucho mayores.

  1. Menos cigarros, más sabores

Dar una fumada no es otra cosa que inhalar la combustión incompleta de una serie de productos como el papel, la nicotina y otras muchas sustancias tóxicas y tremendamente adictivas que contiene cada cigarrillo. Este proceso que tiene lugar en las papilas gustativas ubicadas en la base de la lengua, provoca unas lesiones que modifican el gusto.
También el olfato se ve alterado. El humo que viaja por el tabique nasal está, en cierto modo, “anestesiando” la sensibilidad de la pituitaria, glándula que nos permite percibir los olores.

  1. Piel, uñas y cabello más bonitos

Además de las mejoras en el funcionamiento interno de los órganos, otro de los incentivos para abandonar este hábito tan dañino es comprobar cómo las uñas, el cabello y, especialmente, la piel lucen mucho más saludables.
Según el experto, los efectos del tabaco no llegan solo a través de la inhalación, también lo hacen por el depósito de las sustancias que se desprenden al fumar. Prueba de ello es el color amarillento que tiñe los dedos de muchos fumadores, que va suavizándose poco a poco cuando dejan de serlo.

  1. Hasta el carácter puede mejorar

Desde las primeras horas sin tabaco el organismo empieza a “quejarse”. Y lo hace tanto física como psicológicamente.
Es lo que los expertos llaman síndrome de abstinencia, que, en el ámbito de la salud física dura entre 3 y 5 semanas y en cuanto a la conducta, puede alargarse toda la vida.
La satisfacción de haber dejado una dependencia tan dura se convierte en una gran herramienta que ayuda a evitar las recaídas, esta experiencia modula el carácter reduciendo los estados de ansiedad y aumentando el equilibrio emocional.

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