¿Sabías que David Beckham, padece de asma? Bueno esta enfermedad entonces no es obstáculo para ser brillante.
Hasta hace tan solo unas décadas, se consideraba que las personas con asma no debían hacer deporte para evitar sufrir una crisis respiratoria durante su práctica.

En los últimos años numerosos estudios han demostrado que si la enfermedad está bien controlada médicamente, el ejercicio físico no solo es totalmente compatible, sino que es la mejor opción para mejorar la función cardiorespiratoria y pulmonar, por lo que, si la enfermedad está bien controlada, la actividad física es segura y mejora la calidad de vida del paciente, por lo que el asma no debería limitar la vida de los pacientes, ya que la práctica deportiva tiene efectos positivos para todas las personas, también para los asmáticos. La inactividad física en un paciente con asma es perjudicial, debido a que el sedentarismo suele contribuir a una situación de sobrepeso que perjudica la respuesta al tratamiento.

No existe contraindicación entre asma y deporte y tampoco hay un tipo de ejercicio preferente o especialidad recomendada, ni un límite de edad, intensidad o frecuencia cardiaca: pueden hacer de todo, tanto niños como personas mayores, hay que quitarle dramatismo a la enfermedad, sin embargo los deportes muy duros en ambientes secos y fríos como por ejemplo el esquí no son los más adecuados para un asmático (eso no quiera decir que no pueda practicarlo). Y en el caso del submarinismo con escafandra, aunque no está contraindicado, hay que tener una precaución máxima.

Trae siempre el inhalador contigo.

Se estima que actualmente, cerca del 50% de los pacientes con asma no tienen bien controlada su enfermedad, debido sobre todo a que son inconstantes en el seguimiento del tratamiento o no reciben el adecuado, el 98% de las personas con asma responden de forma adecuada, un aspecto muy decisivo es el correcto uso del inhalador para obtener una buena respuesta al tratamiento.
En determinados casos, las personas que hayan observado previamente algunos síntomas (sensación de ahogo, opresión o pitidos en el pecho, acceso de tos seca…) durante la práctica deportiva o al terminarla, es aconsejable que “unos 10-15 minutos antes de hacer ejercicio inhale un fármaco broncodilatador de acción rápidacomo el salbutamol, aunque no siempre es necesario”.
Aplicar el inhalador 15 minutos antes de la actividad puede ser útil además, se recomienda que durante la realización de cualquier actividad física intensa, la persona que sufra asma lleve siempre encima el inhalador como medida de rescate en caso de notar un ataque asmático.

Precauciones si tienes asma.

Consulta con el neumólogo si tienes asma y hace tiempo que no haces ejercicio regularmente, para que te facilite unas pautas y te asegures un buen control de la enfermedad en todo momento.
Realiza un precalentamiento apropiado, sobre todo si vas a practicar una disciplina muy exigente.
Si tienes asma, nunca debes llegar a la extenuación. Debes interrumpir inmediatamente el ejercicio si aparecen síntomas asmáticos.
Valora acudir a un entrenador especializado. Este profesional podrá asesorarte y proponerte rutinas de entrenamiento adecuadas para evitar que el ejercicio llegue a ser contraproducente.

Asma inducido por el deporte

Diversos estudios indican que el asma afecta más a los deportistas de élite que al resto de la población. Así, mientras que la incidencia de esta enfermedad en la sociedad es de alrededor del 7%, entre los deportistas de élite alcanza el 10%.
La proporción varía en función de la modalidad deportiva. En especialidades de resistencia, como el ciclismo o los deportes de invierno, se eleva hasta el 20%, mientras que en deportes considerados de intensidad, como el fútbol o el baloncesto baja hasta el 9%.
Los deportistas de élite pueden desarrollar asma cuando someten su aparato respiratorio a condiciones límite y si bien buena parte de los deportistas profesionales asmáticos lo son desde niños y precisamente el ejercicio físico les ayuda a ganar calidad de vida, otros pueden llegar a desarrollar el trastorno como consecuencia de practicarlo de forma inadecuada. Es lo que se conoce como asma inducido por el deporte.
Por lo que someter el aparato respiratorio a condiciones límite condiciona una mayor aparición de síntomas propios del asma en sujetos de alto rendimiento deportivo.
Es decir, que la hiperventilación que se produce durante el entrenamiento y la competición puede ser desencadenante del asma inducido por el ejercicio. Al respirar a alta frecuencia, se pierde humedad y temperatura de las vías aéreas, irritándolas y haciéndolas más sensibles a elementos externos irritantes, como el polen, el cloro o la contaminación.

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